Publicado originalmente en la Revista Assedio, el 9 de Abril de 2011.

La
Canción era “La Negra Tomasa”, la Banda; Caifanes, y Carlitos, ese era yo hace
22 años. A pesar de que previamente ya había escuchado esa rola en mi casa,
gracias a un Acetato y a un Cassete que pertenecían a mi Abuela y a mis Tíos,
nunca me había llamado la atención hasta ese día. Poco tiempo después apareció en
mi casa el Acetato del “Volumen 1” (Primer Disco de Caifanes), el cual aún
conservo, y fue ahí donde me empecé a interesar por la banda antes mencionada. En
mi casa ya sonaban The Beatles, The Rolling Stones, Pink Floyd, y Soda Stereo,
pero en cuanto escuche a Caifanes hubo algo que me atrapó. Debo admitir que no
me volví fan desde el primer disco.
Fue
hasta el 90 o 91, cuando escuché por primera vez “El Diablito”, su segundo
disco, y me di cuenta de que había una atmósfera nueva en ellos, eran más
digeribles. Se había unido el Guitarrista Alejandro Marcovich, quien para mi
gusto fue el que aporto aquella esencia tan peculiar y distintiva de la Banda,
misma que después adoptarían bandas como Fobia, Café Tacvba, Bengala, Zoe, San
Pascualito Rey, e incluso Jaguares. Recuerdo bien que en ese entonces me
desvelaba con mis tíos para verlos en TV, ya que por lo Satanizado que estaba
el Rock en esos tiempos, y también debido a que el Pop dominaba la escena, solo
les daban espacio Programas Nocturnos, y cuando los vi por primera vez tocando
en Vivo, alimentaron aun mas ese deseo que tenia de ser músico.

Llegó
el 94 con “El Nervio del Vocal”, Cuando escuche “Afuera” me di cuenta que desde
hace tiempo se habían consagrado como mi Banda Favorita, y cuando supe que los
Rolling Stones venían a México y Caifanes sería Telonero, me pase semanas
enteras rogando a mis padres para que me llevaran a ver a ambas bandas,
obviamente el resultado obtenido no fue el esperado. El disco me agradó en
general, hasta llego a ser mi favorito, sobre todo porque seguía conservando
esa esencia de la que he venido hablado, aunque si se extrañaban esos Bajeos
Barrocos y esos Arreglos y Backgrounds de Teclado, pero ahora tenía toques un
tanto más pesados, muy parecidos al Grunge que desde hacía casi 3 años se venía
escuchando en mi casa. Ese mismo año graban el MTV Unplugged, el cual es
transmitido al año siguiente. Y es precisamente en este “Acústico” donde me doy
cuenta de que de verdad quiero tocar la Guitarra al ver a Alejandro Marcovich
haciendo el solo de salida de “Aviéntame”, inmediatamente pido al Mejor Amigo
de mi hermana que me enseñe a tocar, solo las clases inician con una canción
menos compleja, y un par de semanas después ya estaba tocando mi primera
canción en Guitarra; “La Célula que Explota”. Continué con mis clases de guitarra,
teniendo como principales guías las canciones de Caifanes y Café Tacvba.

Pasaron
los años, me convertí en músico, Jaguares siguió con su carrera sin que me
interesara, yo aun seguía escuchando a Caifanes. Muchas bandas fueron y vinieron,
pero Caifanes seguía musicalizando mi vida (al igual que las bandas que menciono
al principio). Las personas cercanas a mi me decían que debía estar abierto a
cosas nuevas, pero francamente, desde hace casi 15 años no he podido encontrar
aun banda en Español que sea mejor que ellos, tal vez hay muchas que se
asemejen, pero para mi gusto lo que esta banda logro difícilmente podrá superarlo
otra.
Fue
en el 2007 durante un viaje largo que hice al estado de Jalisco, que me
reencontré con todos sus discos (en especial con “El Silencio”), los escuché
uno por uno, de principio a fin, y descubrí muchas cosas que antes no había notado,
descubrí de que hablaban realmente sus letras, mi percepción como músico era
distinta, y yo quería hacer música tan buena como la de ellos.
Se vino una
oleada de Reuniones, Pink Floyd, Led Zeppelin, Soda Sterero, The Police, pero
la de Caifanes parecía Imposible, hasta finales del 2010 cuando me entero de
que se reunirían en el Festival Vive Latino 2011, nuevamente me invadió esa mezcla
de sentimientos, solo que esta vez eran felices, contuve mis ganas de gritar
solo porque estaba en la oficina. Evidentemente estaré presente en ese
reencuentro. Recientemente aparecieron unas fotografías, para promocionar la
reunión, y debo confesar que al verlas tuve el mismo sentimiento que cuando me
di cuenta de que a mi Padre le queda poco cabello, que ya tiene canas, y que
está a punto de llegar a los 50 años, porque finalmente aunque no conozco a
estos 5 señores, han estado conmigo prácticamente toda mi vida, gracias a ellos
soy Músico, y espero algún día lograr por lo menos el 10% de lo que ellos
hicieron.
Mientras seguiré mordiendo el tiempo, lamiendo el aire, pidiendo al
viento que nos amarre, y al tiempo que se detenga muchos años. Agradeceré que están
de regreso, porque Antes de que nos Olviden… Nos Vamos Juntos!